Si bien aún muchos creen que el agua es uno de los elementos más abundantes en nuestro planeta, la realidad nos muestra que la misma se está convirtiendo en un bien escaso a causa de los cambios climáticos, la contaminación y su desaprovechamiento. Es así, que en la actualidad, millones de personas en el mundo carecen de este preciado bien, necesario para la supervivencia; y lamentablemente en Argentina ya comenzamos a formar parte también de este número de afectados.
¿QUE PODEMOS HACER? Incorporando pequeños hábitos en nuestro día a día podemos hacer la diferencia para nosotros y las próximas generaciones:
Cerrar la canilla al lavarse los dientes o afeitarse.
Revisar no tener pérdidas en las instalaciones internas.
Cambiar los cueritos cuando los grifos pierden.
Regar las plantas cuando cae el sol, así se evitan por evaporación.
Ducharse en lugar de tomar baños de inmersión (así se ahorran 150 litros!) y evitar duchas prolongadas.
Cerrar la llave de paso cuando se deja la casa sola.
Evitar totalmente riego de calles.
Evitar totalmente el uso de manguera para riego o lavado.
Para regar las plantas usar balde o regadera
Reducir la capacidad de las mochilas de inodoros, que suelen tener hasta 20 litros. Una descarga de seis litros es suficiente para cumplir eficientemente su función.
Evitar el uso de lavavajilla o activarlo únicamente cuando esté repleto. Igual para el uso del lavarropas.
Si se lava los platos a mano, hacerlo sin dejar la canilla abierta y utilizando un tapón para el resumidero.
RECORDEMOS ESTOS VALORES:
Un inodoro con deficiencia en el flotante pierde 4.500 liros diarios.
Un tanque de reserva con deficiencia en flotante pierde 1.600 litros diarios.
Un grifo abierto durante media hora de 350 a570 litros.
Un grifo goteando 46 litros por día
Una ducha breve insume 40 litros.
Cada ciclo de lavado de lavarropas 100 litros.
Tomemos conciencia, antes de que sea demasiado tarde...